Considerada como una
de las villae rurales más
interesantes e importantes en fase de
excavación en la costa mediterránea de la
provincia Tarraconense, consta de dos
partes, la urbana y la rústica, según las
normas de los tratadistas romanos. Los restos
de un conjunto termal, de un hipocausto, de
mosaicos, de un lacus y de la base de
una prensa, entre otros, evidencian el valor
de este establecimiento.
Los fragmentos de
mosaico y de estuco encontrados en esta villa
demuestran su riqueza y las vasijas de
cerámica dan testimonio de un comercio
ininterrumpido con el mundo mediterráneo
durante la época romana. Los utensilios del
campo, de la pesca y de los telares nos
hablan de actividades agrícolas y
marítimas: trigo, vino, aceite y pescado
salado que se exportaban en barcos de
cabotaje. Horquillas, cucharitas y estilos de
hueso o marfil nos rememoran la vida
cotidiana.
Todos estos hallazgos se
encuentran expuestos en la sección
arqueológica del Museo Municipal de Tossa.