La actual Casa de Cultura fue
fundada como hospital de pobres por Tomás Vidal i
Rey, un tossense que hizo fortuna en América, en el
año 1773. El edificio consta de dos plantas, con un
patio central. Adosada a él se encuentra la capilla
de San Miguel en la que destacan el altar barroco,
con la imagen del santo, y su esbelta cúpula.
Este
hospital funcionó hasta 1903, momento a partir del
cual se convirtió en convento de monjas y escuela.
Desde 1984, época en la cual el
edificio fue restaurado y rehabilitado, se utiliza
como sede de las actividades culturales locales y de
la biblioteca pública.